Desde Casa, sacando la bici del trastero y saliendo por la puerta del garaje comienza este viaje, de lo que queda por hacer…y completar no lo sé…pero ya he dado las primeras pedaladas…el resto se irá haciendo.
Con Juan Carlos quedamos en la ermita de Valverde.
Bajamos por el Madrid-Río, junto al manzanares, el río crecido, turbio, y con las orillas repletas de ramas de los aluviones de estos días. Bajamos a por Madrid-Rio
En el primer semáforo frente al “Palacio Real”, un niño en su bici azul celeste y mochila de superhéroe me mira las alforjas, y sin rodeos me pregunta dónde voy.
- A visitar al oráculo de Delfos.
- ¿Y qué es un oráculo?
- Un señor que te dice lo que no quieres oír.
El niño mira a su padre:“él también va al cole, con los mismos maestros, pero su cole se llama Delfos”.
Desde el parque lineal del Manzanares, seguimos por la zona de yeseras a Ribas Vaciamadrid. Las tormenta y los yesos no se llevan bien.
Y desde Arganda tomamos el carril bici del Tajuña…Morata, Perales del Tajuña, Carabaña…hasta Orusco, donde pusimos por primera vez la tienda.

