martes, 3 de octubre de 2023

Día 20. La ruta cortada.

 


A pesar del intento que está ruta fincione, Eurovelo 8, tiene su proceso. De la misma manera que hay lugares muy bien organizamos, hay otros que se nota que aún están tirantes las costuras. Hoy ha sido uno de esos días en que la falta de “coordinación” entre autoridades más se deja notar (creo que al final es eso, cada uno tirando de lo suyo y haciendo que no funcione el conjunto)

Las rutas de ayer y la de hoy no está en continuo. Hay una diferencia de 50 km. Ayer acaba más al norte y la siguiente acaba más al sur. El Enlace de una y otra lo he tenido que inventar.

En medio de todo este proceso he tenido que buscar una oficina de correos para enviar el portátil averiado a Madrid. Lo que me ha hecho quedarme a comer durante una hora y media mientras abrían “la poste”. 

Casi todos los días como el restaurante. Justo aquel que aparece entre las doce y media y la una. Los hay de todos los tipos, yo intento coger aquel que hay más gente local. Y siempre pido lo que anuncian como "plato del día". Su precio entre doce y dieciocho euros. Como mi francés no es muy bueno, no sé muy bien en qué va a consistir. Eso sí, siempre es un plato consistente, de obrero de andamio. De hecho, si llego más tarde de las dos de la tarde ya se han acabado. Verduras, arroz, carne estofada, pollo, zanahorias, patatas,.... da la sensación de que es pura creatividad del chef del día. Crea y recrea con lo que se ha encontrado en el mercado o con lo que tenía en el frigorífico.

Algo inconcebible en nuestra tierra, que queremos que las cosas tengan nombres y apellidos. Las lentejas tienen que ser lentejas, aunque le pongas el apellido que quieras, o les eches lo que se te ocurra. O la tortilla de patata  tiene que ser tortilla aunque el aderezes con lo que te puedas imaginar.

Cuando aprieta el calor y empiezas a sudar en la bicicleta estas paradas te dan la vida. hoy he tenido suerte:

Estofado de ternera con brócoli y coliflor.....

 Otra cuestión fundamental es que siempre te ponen una botella fría al sentarte en la mesa, agua de la "canilla"como dicen ellos (corriente). Y también el tema de los vinos, que con la vista de vides y viñedos va humedeciendo el paladar.

No encuentro camping. Al final pernocto aunque me cuesta encontrar. Esta todo absolutamente vallado y cerrado. Al final junto a unos chalets con un poco de panico que me descubran...Por la mañana una señora haciendo footing me saluda con toda normalidad. Parece que est de la pernocta aquí está normalizado.

Con razon no me encuentro con otros viajeros en bici....todos deben pernoctar.





40. Extrañas compañías.

San Salvo—Apricena Pasando por Termoli. Termoli: una fortaleza en medio de la costa. Hasta ahora todas las ciudades y pueblos iban entrelaza...